miércoles, noviembre 4

Anécdotas familiares

………Buaaaaaaaaaaaaaaaah!
………Buaaaaaaaaaaaaaaaah!
¡Que ya no juego más, que todo me pasa a mí, que me dejéis en paz!
Pero cariño, no llores que no ha sido nada, ha sido sin querer, estas cosas pasan…
¡Que no, que soy yo, que tengo muy mala suerte!
A ver, eso que a ti te pasa se llama ¡IMAN PARA LAS PELOTAS!
En esta vida se tiene o no se tiene, y tú lo tienes, así que aprovéchalo.
………Buaaaaaaaaaaaaaaaah!
¿Y para qué sirve el Imán para las pelotas?
Pues mira, es malo para jugar al mate como hoy, pero es bueno para jugar al fútbol de portera.
Sólo tienes que saber como aplicar ese talento.
¿Y me va a durar mucho tiempo o cuando sea mayor se me quita?
No te preocupes cuando seas mayor te servirá para otras cosas….





"Aroma a sierra el que llena el cementerio durante estos días"
Culpable: la descendencia de ciertos difuntos, que no tiene mejor idea que recordar a sus seres queridos con un ramo de manzanilla atados con una guita al nicho
¡Ole por mi familia!

lunes, octubre 26

ILUSIONES

¡Pues ahora resulta que no me hace tanta ilusión!

Me tiro meses y meses (por no llamarlos años) detrás de algo y resulta que ahora que lo consigo, pues no era para tanto. JO!

Más que nada lo mío es el ENTUSIASMO. Según parece la persona entusiasta es aquella que cree en su capacidad de transformar las cosas, cree en sí misma, cree en los demás, cree en la fuerza que tiene para transformar el mundo y su propia realidad. Si señor esa soy yo y ese es mi problema.

Y va a peor si además nos ponemos a sumarle mi naturaleza optimista…

Siempre me han gustado los retos, no las metas.

Para mi lo divertido está en la lucha, en el camino.

Aparte, normalmente suelo salirme siempre con la mía. Soy una consentida.

Pero lo que realmente me fastidia es que poco a poco el entusiasmo y la ilusión se vayan quedando por el camino, porque claro, una es consciente de que con este plan no se puede ir por el mundo sin que te las vayan dando, y a modo de protección he ido desarrollando un sentimiento de conformismo e indolencia que al final es lo que me impide disfrutar de los logros conseguidos. Se que tengo buen conformar y una memoria de pez y que eso me beneficia a la hora de curar heridas.

Pero desde aquí aviso a navegantes: Mientras pueda, seguiré tirándome de cabeza tras lo que quiero, disfrutare mientras lucho por conseguirlo y si cuando lo tenga ya no lo quiero, pues a fijar el punto de mira en otra cosa.

… por si acaso quítense de en medio.